En Estudios Bíblicos Cristianos utilizamos la Reina-Valera 1960, identificada habitualmente con la abreviatura RVR1960, como versión principal para las citas bíblicas reproducidas en nuestros estudios, lecciones y recursos.
Esta elección permite mantener una referencia común entre los contenidos y facilita que el lector pueda localizar, comprobar y estudiar los pasajes citados. Cuando utilizamos otra traducción, lo indicamos de manera visible para evitar que redacciones diferentes se presenten como si pertenecieran a una misma versión.
La versión bíblica es importante, pero no sustituye el estudio del contexto. El significado de un pasaje no depende solamente de una palabra traducida de determinada manera, sino también de la oración, el párrafo, el género literario, la situación histórica y el desarrollo del libro en el que aparece.
Nuestra forma de seleccionar, estudiar y revisar los textos se explica con mayor amplitud en la Metodología editorial de Estudios Bíblicos Cristianos.
Nuestra versión principal es la Reina-Valera 1960
La Reina-Valera 1960 forma parte de una tradición de traducción bíblica ampliamente conocida por lectores y congregaciones de habla española. Su lenguaje resulta familiar para muchas personas que leen, memorizan, enseñan y escuchan la Biblia regularmente.
La utilizamos como versión principal porque ofrece una base común para el estudio y permite mantener uniformidad en las citas. Cuando un lector encuentra un pasaje reproducido en esta academia sin que se indique otra traducción, puede entender que corresponde a la Reina-Valera 1960.
Esta elección no significa que consideremos innecesarias las demás versiones. Las traducciones pueden diferir en vocabulario, orden de las frases o manera de expresar ciertos conceptos. Compararlas puede ser útil cuando una diferencia ayuda a comprender mejor el texto.
La Reina-Valera 1960 tampoco elimina la necesidad de explicar palabras cuyo uso puede resultar menos habitual para algunos lectores actuales. Cuando una expresión necesita aclaración, procuramos explicarla dentro del contexto en lugar de reemplazarla silenciosamente.
Una traducción principal no es la única fuente de estudio
Ninguna traducción al español reproduce de manera absoluta todos los matices de los idiomas bíblicos. Traducir implica comunicar en otra lengua palabras, construcciones y formas literarias que no siempre tienen una correspondencia exacta.
Por esa razón, en determinados contenidos podemos comparar la Reina-Valera 1960 con otras traducciones. Esta comparación se realiza cuando aporta claridad sobre:
- una palabra que admite más de una traducción;
- una expresión cuyo sentido puede resultar difícil;
- una diferencia en la construcción de la frase;
- una posible ambigüedad;
- una relación importante con el contexto;
- un asunto doctrinal o interpretativo que requiere mayor precisión.
Cuando comparamos traducciones, examinamos la diferencia dentro del pasaje completo. De esta manera, el lector puede reconocer por qué una versión expresa una frase de otro modo y valorar si esa variación modifica o simplemente aclara el sentido.
Cuando la explicación requiere observar el hebreo, el arameo o el griego, procuramos utilizar las herramientas textuales con prudencia. Una definición de diccionario no sustituye el contexto ni permite atribuir a una palabra todos sus posibles significados al mismo tiempo.
Cómo identificamos las citas bíblicas
Las palabras reproducidas literalmente se presentan como citas bíblicas y se acompañan de su referencia. Cuando la cita procede de la Reina-Valera 1960, puede indicarse mediante su nombre completo o la abreviatura RVR1960.
En cada contenido identificamos la versión bíblica de forma suficiente para que el lector sepa qué traducción está consultando. Cuando se comparan varias versiones, una cita procede de otra traducción o una diferencia de redacción interviene en la explicación, indicamos la versión junto al texto correspondiente.
Los criterios generales sobre atribución, uso de comentarios y reconocimiento de ideas externas pueden consultarse en nuestra Política de fuentes y citas de Estudios Bíblicos Cristianos.
Diferenciamos entre cita, paráfrasis y síntesis
No toda referencia a un pasaje reproduce literalmente sus palabras. Por eso procuramos distinguir entre diferentes maneras de presentar el contenido bíblico.
Cita textual
Una cita textual reproduce las palabras de la versión identificada y conserva la referencia correspondiente. Si presentamos solamente una parte del versículo, mantenemos los elementos necesarios para que el lector pueda comprenderla dentro de la unidad de la que procede.
Paráfrasis
Una paráfrasis expresa con palabras propias el sentido general de un texto. No se presenta entre comillas ni se atribuye como si fuera una reproducción literal.
En nuestros contenidos, la paráfrasis puede ayudar a explicar una idea compleja. Cuando la formulación exacta del pasaje resulta necesaria para el análisis, presentamos también la cita y su referencia.
Síntesis bíblica
Una síntesis reúne la enseñanza de varios pasajes o resume un argumento más amplio. En los estudios temáticos y doctrinales, estas formulaciones se acompañan de las referencias que permiten reconocer los textos de los que proceden.
Así, el lector puede distinguir entre las palabras exactas de una versión bíblica y la explicación que integra la enseñanza de varios pasajes.
Cómo tratamos las citas parciales
En algunos casos reproducimos solamente una parte del versículo porque esa porción contiene la expresión que será analizada. Esta práctica puede facilitar la lectura, pero requiere cuidado.
Al reproducir solo una parte de un versículo, conservamos los elementos necesarios para no cambiar el sujeto, la condición, la negación, el contraste o el alcance de la frase. Si una porción aislada pudiera ofrecer una impresión incompleta, remitimos al lector al párrafo, la escena o la sección correspondiente.
En los estudios centrados en un pasaje trabajamos con una unidad suficientemente amplia para que la explicación pueda comprobarse dentro de su contexto.
Cuando el contexto inmediato es necesario, invitamos al lector a leer el párrafo, la escena o la sección completa. En estudios centrados en un pasaje, procuramos trabajar con la unidad suficiente para que la explicación pueda verificarse.
Cómo comparamos otras versiones bíblicas
La comparación de traducciones puede ayudar a notar posibilidades de sentido, pero no consiste en colocar varias redacciones y dejar que el lector escoja la que prefiera.
Cuando utilizamos otra versión procuramos explicar qué diferencia estamos observando y por qué resulta relevante. Puede tratarse de una palabra más clara, una estructura gramatical diferente o una decisión de traducción que refleja una interpretación particular.
En una comparación procuramos identificar:
- la versión de cada cita;
- la expresión que presenta la diferencia;
- el contexto en el que aparece;
- el posible motivo de la variación;
- la importancia real de esa diferencia para la comprensión del pasaje.
No todas las diferencias cambian el significado. Muchas reflejan maneras distintas de expresar una misma idea en español. Otras sí pueden influir en la interpretación y necesitan una explicación más cuidadosa.
La doctrina no depende de una palabra aislada
Las doctrinas bíblicas deben fundamentarse en el conjunto de los textos que tratan el asunto, no únicamente en la elección de una palabra dentro de una traducción.
Una redacción particular puede ayudar a expresar una enseñanza, pero la conclusión doctrinal debe considerar:
- el contexto inmediato;
- el argumento del libro;
- otros pasajes relacionados;
- el uso de los términos en distintas unidades;
- el desarrollo de la enseñanza dentro de la Escritura;
- las posibles diferencias entre traducción e interpretación.
Cuando una doctrina se relaciona con una diferencia de traducción, procuramos mostrar esa diferencia de manera transparente y explicar por qué sostenemos una conclusión determinada.
Esto resulta especialmente importante en asuntos como la identidad de Jesucristo, el Espíritu Santo, la salvación, el nuevo nacimiento, el bautismo, la santidad, la iglesia y la profecía bíblica. Una convicción firme debe demostrarse mediante los textos dentro de su contexto, no mediante una preferencia arbitraria por una redacción.
Cómo tratamos palabras antiguas o poco habituales
La Reina-Valera 1960 conserva expresiones que algunos lectores pueden encontrar menos frecuentes en el español cotidiano. Cuando una palabra dificulta la comprensión, procuramos explicarla de manera sencilla.
La aclaración puede incluir:
- su significado dentro del pasaje;
- una expresión equivalente en español actual;
- la relación con otras apariciones bíblicas;
- información histórica o cultural pertinente;
- una comparación breve con otra traducción.
Cuando ofrecemos una expresión equivalente en español actual, la presentamos como una aclaración o paráfrasis. La cita bíblica conserva la redacción de la versión identificada, de modo que el lector pueda distinguir entre el texto y nuestra explicación.
Uso de otras traducciones en estudios especiales
Algunos contenidos pueden necesitar una comparación más amplia. Esto puede suceder en estudios doctrinales, análisis de pasajes difíciles, investigaciones de términos o explicaciones sobre diferencias interpretativas.
En estos estudios, cada traducción aparece identificada junto a su cita. La Reina-Valera 1960 continúa siendo la referencia habitual del sitio, mientras que las demás versiones se incorporan para aclarar una diferencia concreta o ampliar la comprensión del pasaje.
También pueden aparecer traducciones antiguas, versiones vinculadas a otras tradiciones textuales o traducciones más recientes cuando su aporte ayuda a comprender un término, una construcción o una diferencia interpretativa.
Verificación y corrección de citas
Antes de publicarse, cada cita se contrasta con la referencia y la versión identificadas. Revisamos que la redacción corresponda al texto citado, que una omisión no cambie el sentido y que la explicación respete la unidad de la que procede.
También comprobamos que la aplicación no atribuya al pasaje una promesa, un mandato o una conclusión que no se desprenda de su contexto.
A pesar de esta revisión, puede ocurrir un error de transcripción, una referencia incorrecta o una identificación incompleta de la versión. Cuando detectamos una equivocación, procuramos corregirla con claridad y conservar la exactitud del contenido.
Una corrección de esta naturaleza no cambia la autoridad de la Escritura; corrige la manera en que nosotros la hemos reproducido o explicado.
Nuestra Política de correcciones de Estudios Bíblicos Cristianos explica cómo puede comunicarse un posible error y qué hacemos cuando una revisión confirma que la cita o su explicación necesita modificarse.
Cómo debe leer el lector las citas de esta academia
El lector puede utilizar las citas incluidas en nuestros contenidos como punto de partida, pero recomendamos consultar el pasaje completo en su propia Biblia.
Leer la unidad completa permite observar detalles que una cita breve no puede mostrar: conexiones, contrastes, condiciones, repeticiones, preguntas, respuestas y movimientos del argumento.
También animamos al lector a comprobar las referencias y a distinguir entre:
- lo que la Biblia dice literalmente;
- la explicación ofrecida en el contenido;
- la conclusión doctrinal presentada;
- la aplicación propuesta.
Este ejercicio no expresa desconfianza hacia el estudio bíblico. Forma parte de una lectura responsable y permite que cada persona aprenda a examinar las Escrituras con atención.
Nuestro compromiso con la Palabra de Dios
Utilizar una versión principal nos ayuda a mantener coherencia, pero nuestra confianza no descansa en una preferencia editorial aislada. Buscamos servir al lector mediante una reproducción cuidadosa de los textos, una explicación atenta al contexto y una distinción clara entre cita, interpretación y aplicación.
Por eso utilizamos la Reina-Valera 1960 como referencia habitual, identificamos otras traducciones cuando aparecen y corregimos las citas que no correspondan con la versión indicada.
El propósito de esta página no es impedir la lectura de otras traducciones, sino ofrecer transparencia sobre la manera en que trabajamos con la Biblia.
Estudia el texto, entiende el contexto y aplica la Palabra.